
Acción de Intel rompe máximo histórico: +400% en 2026 por Foundry y CPUs
La acción de Intel acaba de marcar un nuevo máximo histórico: $94.10 por acción, convirtiéndose en uno de los valores del sector semiconductores con mejor desempeño en 2026. El dato contrasta con el mínimo de la última década que la compañía registró hace apenas un año, cuando el título cotizaba a $17.67. En doce meses, la acción de Intel acumuló un crecimiento de más del 400%, un rebote que pocas veces se ve en una empresa de este tamaño e importancia estratégica.
El punto de partida del repunte fue la inversión del gobierno de Estados Unidos, orientada a respaldar a la única empresa que todavía realiza R&D y manufactura avanzada de silicio dentro del país. A partir de ahí, Intel no ha dejado de subir, y la evolución del precio de la acción de Intel en bolsa no muestra señales de agotamiento.
Intel Foundry mejora yields y atrae a Tesla como cliente 14A
Una parte importante de este impulso viene del negocio de foundry, que avanza con fuerza. Intel Foundry alcanzó recientemente un hito relevante: la mejora de yields en todos sus nodos principales actualmente en manufactura de alto volumen. Esto incluye los nodos Intel 4, Intel 3 y 18A, que alimentan la mayor parte del portafolio de productos de la compañía.
En la llamada de resultados del Q1 2026, el CFO David Zinsner indicó que la empresa continúa mejorando los yields en sus nodos más maduros —Intel 4 e Intel 3— mientras refina los del 18A para reducir el desperdicio y aumentar el número de chips funcionales, incluso en dies de gran tamaño. Más yield significa menos silicio descartado y más producto disponible para vender, algo que ya se está notando en los resultados.
“La acción de Intel refleja algo que va más allá de los números trimestrales: el mercado está valorando la recuperación de la Intel Foundry como negocio independiente capaz de atraer clientes externos.”
Y esos clientes externos ya están llegando. Tesla firmó como el primer gran cliente del proceso 14A de Intel para el complejo de chips de inteligencia artificial Terafab de Elon Musk, ubicado en Austin. Es una señal clara de que la foundry de Intel deja de ser un servicio casi exclusivamente interno para convertirse en una opción real para terceros.
CPUs con demanda récord: Intel vende hasta los dies de descarte
El otro motor del alza de la acción de Intel es la demanda de sus CPUs, que según la propia compañía está en niveles tales que hasta el silicio que habitualmente se descartaría está encontrando comprador. Intel está reutilizando dies ubicados en los bordes del wafer —piezas que normalmente se convierten en chatarra— y transformándolos en productos que los clientes compran sin dudar.
La estrategia va más allá: algunos SKUs que presentaban defectos relacionados con el yield del nodo también están siendo reaprovechados. En lugar de desecharlos, Intel los reencauza hacia segmentos donde las especificaciones ligeramente reducidas no representan un problema. El resultado práctico es que prácticamente nada de lo que sale de las fábricas se pierde, y eso tiene un impacto directo en los márgenes.
El conjunto —Intel Foundry con yields en mejora, un cliente ancla de la talla de Tesla para el nodo 14A, y una demanda de CPUs que supera la capacidad de producción convencional— explica por qué la acción de Intel sigue marcando récords. Habrá que ver si la cadencia de clientes externos del foundry acelera al ritmo que el mercado está descontando, pero por ahora los fundamentos acompañan el precio.
Fuente: TechPowerUp

