
Cofundador de Supermicro se declara inocente del contrabando de servidores NVIDIA a China
Yih-Shyan «Wally» Liaw, cofundador de Super Micro Computer, se presentó este miércoles ante un tribunal federal en Manhattan y se declaró inocente de los cargos por supuestamente haber facilitado el contrabando ilegal de servidores equipados con chips de Nvidia hacia China, en una operación valorada en miles de millones de dólares. El caso es considerado la persecución judicial de mayor perfil en el marco de la ofensiva del gobierno estadounidense contra la evasión de controles de exportación de chips de inteligencia artificial.
Tres acusados, un mismo esquema
Junto a Liaw, también se declaró inocente Ting-Wei «Willy» Sun, descrito por los fiscales como un «fixer» o intermediario clave en el esquema. El tercer imputado, Ruei-Tsang «Steven» Chang, exgerente general de la oficina de Supermicro en Taiwán, no se encuentra bajo custodia estadounidense. El juez Edgardo Ramos fijó la fecha de juicio para el 2 de noviembre en la corte federal de Manhattan.
Liaw fue liberado bajo una fianza de $5 millones de dólares, mientras que el abogado de Sun informó que aún negocia las condiciones de su propia fianza con los fiscales.
El método: etiquetas, pistolas de calor y servidores falsos
Según la acusación formal, el esquema consistía en intercambiar las etiquetas con números de serie de servidores reales —cargados con chips de AI de Nvidia sujetos a restricciones de exportación— por los de unidades dummy no funcionales, usando pistolas de calor. Los servidores genuinos eran luego enviados a China con documentación falsificada, pasando por una empresa intermediaria no identificada en el Sudeste Asiático. Cámaras de seguridad capturaron a trabajadores realizando estas maniobras en un almacén de la región.
Los fiscales estiman que la operación generó alrededor de $2,500 millones en ventas desde 2024, y que solo entre abril y mayo de 2025 se despacharon envíos valuados en más de $500 millones.
Golpe millonario a la bolsa y consecuencias legales en cadena
Cuando los cargos fueron revelados el 19 de marzo, las acciones de Supermicro se desplomaron alrededor de un 33% en una sola sesión, borrando más de $6,000 millones de dólares de su capitalización bursátil. Poco después, Liaw renunció al consejo de administración de la empresa.
Supermicro aclaró en un comunicado oficial que los tres acusados están «asociados» con la compañía, calificó la conducta denunciada como una violación de sus políticas internas, y destacó que cuenta con un programa de cumplimiento en materia de controles de exportación. Por su parte, Nvidia también se desmarcó del caso, señalando que el cumplimiento normativo es una prioridad y que no ofrece servicio ni soporte a sistemas desviados ilegalmente.
El escándalo ya tiene repercusiones legislativas: los senadores Jim Banks y Elizabeth Warren enviaron una carta al secretario de Comercio Howard Lutnick solicitando una pausa en todas las licencias de exportación activas de chips avanzados de Nvidia con destino a China e intermediarios en el Sudeste Asiático. Además, accionistas de Supermicro presentaron una demanda por fraude de valores, alegando que la empresa ocultó su dependencia de los ingresos provenientes de ventas ilícitas. Habrá que ver si el proceso judicial que comienza en noviembre termina de sacudir aún más a la industria.
Fuente: Tom’s Hardware
