Abril 22, 2026
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CPUs AMD e Intel ya cuestan 10% más y los precios seguirán subiendo

La fiebre de la IA no solo está encareciendo las memorias y los SSD: ahora también le llegó el turno a los procesadores. Según un reporte de CTEE News, desde marzo los precios de las CPUs de consumo han subido entre 5% y 10%, mientras que en el segmento de servidores el alza ya alcanzó entre 10% y 20%. Y lo peor es que no se espera que esto se detenga pronto.

La IA agéntica convirtió a las CPUs en el nuevo cuello de botella

Durante años, los grandes datacenters volcaron toda su inversión en GPUs. Pero los workflows de IA agéntica cambiaron la ecuación: las búsquedas vectoriales y las consultas a bases de datos, tareas que son el corazón de estos sistemas, recaen principalmente sobre las CPUs. Eso hizo que la demanda de procesadores en el ámbito empresarial se disparara, dejando menos capacidad de producción disponible para el mercado de consumo.

El segundo factor es estructural. Las CPUs más recientes de AMD e Intel se fabrican en nodos de proceso avanzados —3nm y pronto 2nm en el caso de AMD con TSMC— que ya están bajo presión por la altísima demanda global. Esa escasez de capacidad productiva se traslada directamente al precio final.

AMD en la mira: dos alzas más en lo que queda del año

AMD es la empresa más mencionada en el reporte. La compañía habría planificado dos rondas de aumentos adicionales en 2026: una en el segundo trimestre y otra en el tercero. El incremento acumulado llegaría a 16-17% respecto a los precios actuales, coincidiendo con su transición hacia la producción en 2nm con TSMC. Intel tampoco se salva, aunque el informe no detalla el mismo nivel de escalonamiento para la marca azul.

En total, una segunda ronda de alzas podría empujar los precios un 8-10% más hacia la segunda mitad de 2026, según las mismas fuentes de la cadena de suministro. Las escaseces se proyectan para todo el período 2026-2027, sin señales claras de alivio en el corto plazo.

Intel Foundry como beneficiario inesperado

Hay un lado B en todo esto. La presión sobre la capacidad de fabricación podría abrir una ventana para Intel Foundry, que lleva tiempo buscando ganar clientes de peso. Con múltiples empresas buscando diversificar proveedores ante la demanda de IA, todo apunta a que Intel podría cerrar algunos contratos importantes antes de que termine el año. Habrá que ver si la compañía logra capitalizar el momento.

Fuente: CTEE News vía WCCFTech