
La demanda de IA está provocando una escasez de CPUs Intel y AMD que podría tardar hasta seis meses en resolverse
La escasez de componentes para PC no para de crecer. Al ya conocido problema con la memoria RAM y el almacenamiento, se le suma ahora una falta de suministro de procesadores Intel y AMD que está golpeando directamente a los fabricantes de computadoras y servidores.
Según un reporte de Nikkei Asia, empresas como HP y Dell están recibiendo menos unidades de las que necesitan, y la situación parece empeorar con el paso de los meses. Los precios de los CPUs han subido entre un 10% y 15% en promedio, y los tiempos de entrega se han disparado de manera alarmante.
De dos semanas a seis meses: el colapso en los tiempos de entrega
Un ejecutivo de una empresa fabricante de servidores le explicó a Nikkei Asia que hace no mucho, el tiempo promedio para recibir un CPU era de una a dos semanas. Hoy, ese plazo se ha extendido a entre ocho y doce semanas en promedio, y en algunos casos puede llegar hasta seis meses. Otras fuentes de la industria advierten que la situación podría empeorar aún más en el segundo trimestre de 2026.
Lo más preocupante es que el dinero no es la solución. Un ejecutivo de una marca de PCs gaming lo puso en palabras directas: incluso pagando más, no hay garantía de conseguir más unidades. La escasez de CPUs, según sus palabras, se está volviendo más grave cada día.
La IA como detonante: de las GPUs a los CPUs
El patrón es conocido: entre 2023 y mediados de 2025, la fiebre por la inteligencia artificial disparó la demanda de GPUs, dejando a los consumidores sin acceso a tarjetas gráficas. Luego llegó la escasez de memoria y almacenamiento, que persiste hasta hoy —al punto de que Micron, fabricante de los productos Crucial, abandonó el mercado de consumo para enfocarse en clientes empresariales y de IA.
Ahora los CPUs entran al mismo ciclo. Y es que si bien el entrenamiento de modelos de IA depende principalmente de las GPUs, los servidores que los ejecutan también necesitan procesadores de propósito general. Con el auge de la IA agéntica y los modelos más pequeños, la demanda de CPUs para servidores ha crecido considerablemente. Se estima que esta demanda podría aumentar cerca de un 15% en 2026, mientras que la capacidad de producción de Intel solo crece a tasas de un dígito.
AMD enfrenta un desafío adicional: al no tener fábrica propia, debe competir con Nvidia, Google y otras empresas por capacidad de producción en TSMC y Samsung.
¿Una oportunidad para los chips Arm?
Si Intel y AMD no pueden satisfacer la demanda, algunos compradores podrían verse obligados a buscar alternativas. Los procesadores basados en arquitectura Arm han ganado terreno en laptops convencionales desde que Microsoft impulsó los Copilot+ PCs con chips Snapdragon en 2024. Qualcomm sigue mejorando la compatibilidad con juegos en Windows on Arm, y se espera que las primeras laptops con el chip N1X de Nvidia lleguen este mismo año.
Intel y AMD han respondido formando un grupo conjunto para defender el ecosistema x86, pero si la escasez continúa, es posible que el mercado termine por decidir hacia dónde se inclina.
Fuente: Tom’s Hardware
